LA AMISTAD EN LA EDAD MEDIA
Me llamo Helena Bacines Campaña, vivo en la Península Ibérica y somos la tribu de los Visigodos.
Tengo 19 años y estoy casada con un general muy famoso de aquí, llamado Topacio y tengo que limpiar todo un palacio para que no me suban los impuestos, es mi trabajo. Soy campesina y ayudo a mi tribu con las demás campesinas a limpiar las casas. Soy muy humilde y siempre como pan con sal y azúcar los domingos.
Cumplo los años el 13 de diciembre, como ya dije tengo 19 años, dormimos en pajales de caballo porque cuanto más humilde mejor, como sabréis, no tenemos dinero, y nos gusta ahorrar todo lo que tengamos.
Por aquí os dejo mi casa, como podréis comprobar es un poco vieja y humilde:
Mi hermana Clarita, la de los Cementos, es ganadera, ella estaba estudiando para cuidar vacas, pero, ahora cuida cerdos.
Vive en una aldea lejos de la mía, nos llevamos bien, aunque vivamos lejos.
Su aldea es muy humilde, porque tienen pocos recursos, aunque, sin embargo, es la aldea más inteligente de todo el país, hacen los mejores edificios y mejores armas, también, cuentan con los mejores materiales de construcción y artillería.
La construcción más importante de toda la aldea, es el puerta levadiza:

Consta de una construcción de madera de roble, usada para entrar a la aldea, es una puerta levadiza para que no se cuelen intrusos.
Somos muy amigas, por eso, solemos juntarnos ilegalmente, ya que, los hombres no nos dejan salir de casa sin haber hecho nuestro trabajo. Y por eso, salimos por la noche. Lo cual se nos dificulta, ya que, hay muchos guardias vigilando nuestras aldeas a esas horas. Por lo cual, una vez salgo yo y otra sale ella.
Nos intercambiamos materiales cada vez que nos vemos, como comida o cualquier utensilio para la supervivencia de ambas:

En este caso, consta de alimentos, como cebada avena y centeno.
En una noche como estas, a las 2 de la madrugada, nos juntamos para hacer lo mismo de siempre, intercambiar materiales ilegalmente. Como ya he dicho, vive un poco lejos de mi aldea y se me dificulta, pero es costumbre.
Nos juntamos en un rincón, en medio de las dos aldeas, y hacemos lo mismo de siempre, yo le entrego sandalias y ella me las intercambia por avena y centeno.
Noche, tras noche, tras noche.....
Hasta que mi marido, se daba cuenta que eran muchas veces seguidas y decidió buscarme en un encuentro con ella.
A la noche, decidí verla de nuevo, y mi marido apareció por la espalda. (Yo a él nunca le quise, me casé con él, por mi padre y solo viene a casa por la noche, porque trabaja todo el día.)
Ese día me siguió a mis espaldas todo el tiempo, pero yo no me di cuenta, entonces, el fue corriendo a la aldea diciendo que le estaba siendo infiel y hacía intercambios con otras aldeas enemigas, entonces, cuando llegué, me insultaron, me golpearon y me mandaron castigo de muerte.
Ese mismo día, me torturaron, hasta que el próximo día, me empalaron y me enterraron.
Desde ese día, el alma de Helena estuvo vagando por la aldea, hasta que les conquistaron y destruyeron. En ese momento, el alma, se quedó libre por siempre.
Me despido, hasta la próxima.